Violinista se presentó junto con la Nova Orquestra (Nueva Orquesta), en el primer fin de semana del festival
«Confieso que no esperaba una invitación así, una oportunidad increíble que me tomó totalmente desprevenido». Así, el músico Gabriel Ramos, de la OCAMP (Orquestra de Câmara do Pantanal / Orquesta de Cámara del Pantanal), describe la sorpresa que tuvo al ser invitado por la Nova Orquestra para presentarse junto con ellos en el Rock in Rio 2022. La OCAMP fue creada dentro del Instituto Moinho Cultural Sul-Americano (Instituto Moinho Cultural Sudamericano), que este año cumple 18 años, y desde entonces ha participado en diversas producciones a nivel nacional en las principales capitales brasileñas y también fuera del país.
Gabriel es violinista y describe la experiencia como innovadora, inspiradora y motivadora. «(La experiencia) me motiva a caminar siempre por el camino de la música, porque, a veces, necesitamos llevar la música con nosotros y presentarla a otras personas. Y eso es lo que hacemos todos los días: mostrarle a la gente nuestra música, nuestra poesía, nuestra historia», afirma.
En el Rock in Rio, el violinista fue el único representante de la OCAMP y del Instituto Moinho Cultural Sul-Americano. «Para mí, fue más que sorprendente, porque pude conocer a varios músicos, otra ciudad. Voy a llevar esto conmigo y para mi carrera musical también», garantiza.
La Nova Orquestra es un proyecto de Río de Janeiro que populariza la música de concierto, dando apertura a la fusión de ritmos. Recientemente, músicos de la OCAMP se unieron a la Nova Orquestra para presentar el espectáculo Exagerado, en homenaje a la obra del cantante Cazuza, en Río de Janeiro y Belo Horizonte (MG).
Para Gabriel, el viaje, además de haber sido un hito en su propia carrera, también sirvió para mostrar cómo la gente ama la música. «Fue muy lindo notar cómo la gente nos observaba en todos lados. Cuando estaba en el aeropuerto, en las calles, yendo hacia el escenario, varias personas me preguntaban qué tocaba, si era músico, desde cuándo. Cuando respondía, se ponían muy felices. Es bueno saber que, en todos los lugares, la gente ama la música», concluye.
