El Instituto Moinho Cultural Sul-Americano (Instituto Sudamericano Moinho Cultural) celebró esta semana la alianza con el Instituto General Motors (GM) y la entrega de un Chevrolet Spin, vehículo que fortalecerá sus actividades sociales y educativas en la región. La ceremonia contó con la presencia de la directora ejecutiva de Moinho Cultural, Márcia Rolon, y del vicepresidente de GM Sudamérica, Fabio Rua.
La llegada del Chevrolet Spin representa un avance significativo para Moinho Cultural, permitiendo un acercamiento aún mayor con las familias de los participantes. Además de reforzar el vínculo familiar mediante las visitas domiciliarias realizadas por el equipo social, el vehículo será esencial para el proyecto «Roda Moinho», que lleva actividades culturales y educativas a áreas de difícil acceso, como asentamientos y escuelas rurales.
“El apoyo al Instituto forma parte del pilar de educación del Instituto General Motors. Como una compañía activa en la región, tenemos la responsabilidad de contribuir a la formación de niños que identifican en el arte y la cultura un camino importante hacia el desarrollo”, destacó Fabio Rua, vicepresidente de GM Sudamérica.
Márcia Rolon, directora ejecutiva de Moinho Cultural, reforzó la importancia de esta alianza para ampliar el impacto de las acciones de la institución.
“Este nuevo vehículo que llega con la alianza del Instituto General Motors será de gran valor para nuestras visitas domiciliarias y también para llevar a Moinho Cultural fuera de casa. El primer momento es la escucha, conocer la realidad de las familias, estar cerca y proporcionar una atención más humanizada. Muchas veces, también realizamos el transporte de niños y familiares a consultas médicas con profesionales voluntarios de Moinho Cultural. El segundo punto es cuando derribamos los muros de Moinho y hacemos que el proyecto gire. Con ‘Roda Moinho’, llevamos arte, música y danza a escuelas de asentamientos y haciendas, incluso fuera del municipio, como en Miranda. Así, este auto atenderá tanto el lado social, de las visitas domiciliarias, como el lado educativo, ampliando el acceso a la cultura y al arte”, afirmó.
La trabajadora social de Moinho Cultural, Jessyka Karolaine, resaltó cómo el vehículo fortalecerá el vínculo entre la institución, las familias y las escuelas de la región. “Ya tenemos un auto propio, sin embargo, tener un vehículo más nos dará seguridad y será fundamental en nuestra logística. Con esto, lograremos llevar nuestras actividades fuera de los muros de la institución, permitiendo que otras personas de la región conozcan nuestro trabajo. Además, intensificaremos las visitas domiciliarias y escolares, fortaleciendo la relación con las familias y haciendo la atención más cercana y sistemática”, dijo.
Al año, Moinho Cultural atiende, en promedio, a más de 400 niños y adolescentes. De estos, cerca de 100 familias reciben visitas frecuentes del equipo de asistencia social.