Bolsas del correo se convierten en carteras sostenibles con identidad pantanera

Lo que antes se usaba para transportar correspondencia hoy cobra nueva vida como accesorio de moda. La propuesta, liderada por el Instituto Moinho Cultural (Instituto Molino Cultural) en alianza con la artesana Lucienne Lopes y con el apoyo de Sebrae/MS, reaprovecha bolsas del Correios (Correo brasileño) para crear piezas sostenibles, con bordados de animales del Pantanal y muchas historias que contar.

El material, que ya estaba fuera de uso, se transformó en cerca de 150 artículos exclusivos: 50 mini mochilas, 50 bolsos bandolera y 50 neceseres, todos con una fuerte identidad regional. Las piezas también tienen un rol social: parte de lo recaudado ayuda a financiar las actividades del Moinho Cultural, que desde hace más de 20 años trabaja en la frontera con acciones enfocadas en arte, educación y emprendimiento creativo.

«Este proyecto une sostenibilidad, emprendimiento e impacto social. Es una forma de transformar residuos en oportunidades, mostrando que la moda y la conciencia pueden ir de la mano», afirma Mônica Macedo, directora del Instituto.

Lucienne Lopes transforma bolsas del Correios en accesorios con bordados del Pantanal

Lucienne, quien empezó a coser en 2008 en cursos del propio Moinho, hoy lidera un taller reconocido por su estilo autoral. Los productos se hacen a mano y se bordan con animales típicos del Pantanal, como guacamayos, jaguares, capibaras y osos hormigueros.

 

«Al principio hacía piezas simples, pero nadie se interesaba. Fue cuando vi una toalla con una capibara bordada que me inspiré a crear mis propios diseños. Eso se convirtió en mi marca», cuenta Lucienne.

El trabajo de la artesana llamó la atención y cruzará fronteras: fue invitada a representar el proyecto en la COP30, que se realiza en Belém (PA). «Todo va con un pedacito del Pantanal. Cada pieza tiene una historia, un animal, un recuerdo de nuestro lugar. Es emocionante poder mostrar esto al mundo», dice.

La alianza con Sebrae llegó a través del programa Move Mais, dirigido a pequeños emprendedores. El apoyo técnico ayudó a resolver una de las principales dificultades del taller: el acceso a la materia prima. A partir de ahí surgió la idea de reaprovechar las bolsas de lona.

«Lu Lopes ya hacía un trabajo increíble. Lo que hicimos fue conectarla con el Moinho Cultural para ampliar la producción y abrir nuevos mercados. Es un ejemplo claro de cómo el trabajo en red fortalece tanto el negocio como el propósito», explica Isabella Montello, gerente de Competitividad e Innovación de Sebrae/MS.

Como parte del acuerdo, de cada diez piezas producidas, una se dona a la tienda colaborativa del Instituto. La acción cierra un ciclo que combina generación de ingresos, reaprovechamiento de materiales e impacto social.

Además de la COP30, los productos se pueden encontrar en las redes sociales de Lú Lopes Ateliê y en ferias de artesanía en Campo Grande.

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